
Actitud positiva
Una actitud muy positiva hacia el alumno, corrigiendo los errores y validando al alumno por cada logro conseguido.
METODOLOGÍA
Hemos conocido a muchos alumnos a punto de abandonar su meta de hablar inglés por frustración o falta de resultados.
Y sabemos que en la gran mayoría de los casos no es que no pudieran aprender, sino que se les había estado enseñado de una manera totalmente incorrecta y confusa.
Estaban intentado aprender inglés totalmente AL REVÉS de como aprendieron su idioma materno.
“Aprender un idioma es como aprender a conducir un coche o tocar un instrumento musical. Se consigue con poca teoría y muchísima práctica.”
Piénsalo, ¿Cómo aprendiste a hablar cuando eras pequeño?
¿Tu madre te sentó frente a un libro de gramática para explicarte qué era un verbo o un adjetivo? ¡No! Simplemente te centrabas en escuchar, entender y repetir frases que ibas oyendo a tu alrededor. Y así, de forma natural, aprendiste a hablar tu idioma.
Es por esto que el Método Charly’s Way se basa en el mismo proceso con el que un niño pequeño aprende su lengua materna. Es un sistema muy específico que realmente obtiene RESULTADOS.
Consta de unos procedimientos que consiguen que el alumno interiorice realmente el vocabulario, la gramática y las expresiones sin tener que memorizar y, mucho menos, estudiar gramática.
Una de las cosas que nos distingue del resto de métodos es nuestra filosofía de enseñanza, que se podría resumir en:
Una actitud muy positiva hacia el alumno, corrigiendo los errores y validando al alumno por cada logro conseguido.
Pese a ser un método a distancia, nunca te sentirás solo, nuestro equipo de tutores estará a tu lado para apoyarte siempre.
Dominar un idioma no se consigue estudiando libros de gramática; se logra con la práctica y la constancia.
Ofrecemos un entorno motivador donde nuestros alumnos experimentan resultados semanales y ganan confianza en sí mismos.
Tras impartir cientos de horas de clase desde 2009, Charly se dio cuenta de que una de las barreras para entender el inglés es que los hispanohablantes no conocen todos sus sonidos. Mientras que el español tiene alrededor de 24 sonidos, el inglés cuenta con 48.
A partir de ahí, Charly desarrolló un método para interiorizar los 48 sonidos del inglés.
Además, incluyó un sistema muy sencillo para conocer cuáles son los patrones que se usan a la hora de unir las palabras al hablar.
Esto garantiza resultados muy rápidos, consiguiendo comprender hasta tres veces más el inglés.